Si hay algo cargante en este mundo es soportar a los que van de solidarios por la vida.
A los que son solidarios comprometidos hay que aguantarles con respeto por el esfuerzo que hacen; aunque haya que tragar con una cosmovisión habitualmente colocada a la izquierda de la izquierda. Pero quizás sea necesario que sean así y rechacen formas más lucrativas de vida.
En el caso contrario estan los cooperantes funcionarios, que aunque se visten habitualmente con las mismas consignas propagandistas, se dedican a ello por el sueldo puro y duro sin ningún interés en resolver problema alguno y como mucha preocupación por meter mano en el presupuesto.
Pero los peores sin duda son los solidarios insolidarios. Aquellos que se pasan el día pidiendo que todos paguemos el 0.7% pero no se les ocurre contribuir de su bolsillo a ninguna causa benefica u ONG verdaderamente activa (no como la Fundación del cantante Bono, que dedica el 90% de su elevado presupuesto a gastos organizativos).
Estos últimos son los que ahora proliferan haciendose objetores de conciencia de la negativa a atender gratis a inmigranes ilegales. Si quieren, que los atiendan, pero luego no se quejen de que les aumenten los impuestos y les disminuyan el sueldo, de alguna manera habrá que pagarlo. Y si son tan solidarios, que los atiendan fuera de sus horarios de trabajo sin cobrar,
No hay comentarios:
Publicar un comentario