viernes, 28 de junio de 2013

CAPITAL HUMANO: EL RECURSO MAS ESCASO EN ESPAÑA

Parece que fue Beatrice Webb la primera que observó que los puestos más especializados en una industria conseguían los mejores sueldos. Su deducción inmediata fue que la mejor formación de los trabajadores llevaría a una mejora en sus condiciones de vida. Evidentemente esto no tiene en cuenta la incapacidad de algunos trabajadores para formarse ni la necesidad de gente sin formar para que ocupe los puestos menos apetecibles. Sobre esta hipotesis se ha hecho mucha ingenieria social sobre todo a partir de Kennedy.

Lo cierto es que algunos paises han procurado ofertar una formación profesional de gran calidad a sus ciudadanos consiguiendo con ello combinar productividad, calidad de producto y bienestar social. El ejemplo típico es Alemania.

Desgraciadamente en España la idea de formación profesional ha sonado clasista para la izquierda y la enorme masa de derecha con mala conciencia social. Como consecuencia de ello las Universidades Laborales, donde se daba buena formación profesional, se cerraron. Por el contrario, se procuró multiplicar las titulaciones universitarias con la falsa idea de que un título dignifica un trabajo, cuando es lo contrario. Si médicos o abogados siguen siendo considerados dentro de la sociedad no es porque tengan un título, es por el trabajo que ello representa. No sucede lo mismo con los gestores medioambientales, por poner un ejemplo, esperemos que nadie se ofenda, aunque también tengan el título de licenciado. Es más, el título universitario pasó a ser como la condición de hidalgo en el siglo de Oro... aunque luego vivieran de sus manos, sin ser ricos.

Como consecuencia de estas tergiversaciones la mayor parte de los españoles ha estudiado una carrera con escasas salidas y aun menos aptitudes para ella porque nunca ha considerado que el objetivo del estudio es realizar un trabajo bien hecho (y no es que los que no han estudiado tengan mejor orientación respecto a la calidad del resultado final). Al final, tenemos un elevado número de titulados universitarios mal formados (tanto por las deficiencias del sistema como por su propios desinterés) que creen que el objetivo de haber estudiado es conseguir un puesto donde cobrar mucho y trabajar poco si es posible. Incluso en Medicina, con su elevada nota de corte, la idea principal es trabajar como funcionario, aunque se cobre mucho menos que en cualquier otra actividad profesional.

La conclusión es deprimente: El capital humano es el recurso más escaso en España. Y por lo que parece viendo las polémicas en Educación, nadie quiere comprenderlo.

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